Potencia Verde - junio 2007
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Esta será la tónica de los nuevos desarrollos en el área de motores de combustión interna para las próximas décadas.
Ya es realidad en Europa, los motores Turbo Diesel aplicados en automóviles de pasajeros demostraron un gran impacto de eficiencia de energía en las emisiones de C02, uno de los dos grandes villanos del efecto invernadero y de las alteraciones climáticas tan contempladas últimamente. La adopción de turbocompresores de geometría variable fue fundamental para que los motores Diesel presentasen mejoras tan significativas en consumo de combustible y consecuentemente reducción en la emisión de C02.
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Serán introducidas nuevas tecnologías como compresores variables y otras como turbos en dos etapas que tendrán su grado de utilización anticipando los próximos niveles de emisiones a ser respetados. Esos nuevos desafíos impuestos por los limites de emisiones para las normas EURO V y EURO VI en la búsqueda de alternativas de motorizaciones económicamente viables que están justificando los grandes esfuerzos empleados en el sentido de adoptar motores de baja cilindrada turboalimentados en lugar de motores con cilindrada mayores. En el llamado “Engine Downsizing” (Reducción del motor) en motores de ciclo Otto, con grandes ventajas de consumo, disminuyendo el C02, y las emisiones nocivas de manera general con un costo muy competitivo. El turbocompresor permite obtener reducciones significativas de cilindrada con un desempeño semejante al de los motores originales solamente que presenta las ventajas mencionadas anteriormente. Todo esto sin BioDiesel, ya bastante difundido en algunos países europeos y el etanol, ampliamente debatida como alternativa para los motores ciclo Otto en aquel mercado. Ambos se combinan perfectamente con el turbocompresor.
Turbocompresores para automóviles de pasajeros y camiones ligeros
Honeywell desarrolla tecnologías de turbocompresores para vehículos de pasajeros con tamaño de motor en los límites de 0.5 a 6 litros. Actualmente las tecnologías disponibles incluyen válvulas de alivio, actuadores rotatorios eléctricos, y geometría variable.
La introducción de turbocompresores VNT ™ (Turbina de ToberaVariable) en 1989, y su evolución durante los años 1990 y en el siglo XXI, hace de esta tecnología el más grande suceso en concepto de potenciación de motores que el mundo ha visto. Este sistema hace simplificar a los fabricantes de automóviles de utilizar plenamente el torque y las ventajas de la economía de combustible en los motores de inyección directa Diesel. La tecnología implica el empleo de una turbina que almacena y puede cambiar su configuración interna para adaptarse a las exigencias de compresión de aire del motor. VNT ™ permite al turbocompresor suministrar la mayor compresión de aire del motor con bajas revoluciones, aún alcanzar el funcionamiento de un turbo más grande en velocidades más altas. Turbocompresores VNT ™ también ayudan a controlar la emisión de NOx en vehículos impulsados por gasoil por la introducción de la recirculación de gas de escape (EGR) en el motor. |