El motor del futuro -Dic 2007
Por L. Meillaud
A pesar del boom de los híbridos y en tanto que el coche de hidrógeno no sea una realidad, al motor térmico todavía le queda mucha vida por delante. No obstante, y dada la necesidad de adaptarse a las normas anticontaminación, será preciso introducir profundos cambios.
Mercedes pretende utilizar un aditivo para conseguir que
sus motores diesel sean más limpios. Aquí el E320 Bluetec.
© Mercedes
Seamos claros: ni los motores diesel ni los de gasolina van a desaparecer en un futuro inmediato. Gracias a la electrónica y a unos modos de combustión más eficaces (inyección directa, tecnología common rail en el diesel), los fabricantes consiguen reducir el consumo y las emisiones contaminantes sin llegar a mermar (más bien todo lo contrario) las prestaciones. Hoy día, a igual potencia se tiende a reducir el tamaño del motor. De esta forma, a un modesto 1,4 l equipado de la tecnología turbo se le exige la misma potencia que a un 1,8 l. Esta estratagema permite aligerar el peso del vehículo y con ello reducir el consumo.
Una combustión más homogénea
En un futuro los fabricantes tendrán que superar importantes obstáculos técnicos.
Tratándose de motores diesel, el desafío reside en reducir aún más las emisiones de óxidos de nitrógeno y partículas de aquí a 2010. El filtro de partículas no será suficiente para superar el nivel de exigencia impuesto por las normas Euro V. De ahí que la investigación se esté orientando tanto hacia la utilización de aditivos (urea en el caso del AdBlue de Mercedes, utilizado en camiones previa disolución en el gasóleo) como hacia una nueva generación de motores conocidos con el apelativo de HCCI (Homogeneous Combustion Charge Ignition). La combustión será más homogénea que en los motores diesel actuales (TDI, HDI, etc.), lo cual tendrá como efecto eliminar las principales emisiones contaminantes allí donde se generan.
 |
Por lo que respecta a la gasolina, la clave está quizá en la tasa de compresión variable. Haciendo variar esta tasa, que es en principio un valor fijo (alto para los deportivos, bajo para los modelos pequeños), es posible conseguir un equilibrio entre el consumo y las prestaciones.
La idea, desarrollada por la empresa francesa MCE-5, ya ha sido probada por los fabricantes de automóviles (foto al lado).
Otra opción: la supresión del árbol de levas y la utilización de energía eléctrica para accionar las válvulas. Ésta es la solución utilizada por Valeo en el motor "camless", capaz de reducir el consumo de gasolina en un 20%.
¿Hacia un motor único?
Volkswagen por su parte intenta combinar gasolina y diesel. Conocida por sus motores TDI -dotados de tecnología common rail como los del resto de fabricantes- y por sus motores de gasolina de inyección directa (FSI y el más reciente TSI del Golf GT), la firma alemana va más allá: basándose en el concepto CCS (Combined Combustion System, foto al lado), espera poder desarrollar un motor único capaz de combinar las ventajas del diesel (bajo consumo) con las de la gasolina (menos emisiones y mayor rendimiento).
La idea de los ingenieros de la marca es alimentar este motor milagroso con un carburante único de origen sintético. La síntesis de la gasolina y el diesel permitiría así reconciliar a los adeptos de cada tipo de motor y, sobre todo, simplificar la oferta en las estaciones de servicio.
Fotografías: © Mercedes, MCE-5, Volkswagen
|